lunes, 27 de agosto de 2012

Los Falsificados Orígenes del "nuevo testamento"



por Tony Bushby 
marzo 2007
Extraído de la Revista Nexus,
Volúmen 14, Número 4 (junio – julio de 2007)
traducción de Adela Kaufmann


Qué es lo que la Iglesia no quiere que usted sepa
Se ha enfatizado a menudo que la Cristiandad no es parecida a ninguna otra religión, ya que está de pie o se cae por ciertos eventos que se alega que han ocurrido hace unos 20 siglos, durante un corto período de tiempo. Esas historias son presentadas en el Nuevo Testamento, y cuando la nueva evidencia sea revelada, se pondrá en claro que no representan realidades históricas.

La Iglesia está de acuerdo, diciendo:
"Nuestras fuentes documentales de conocimiento sobre los orígenes de la Cristiandad y su desarrollo más temprano son principalmente las Escrituras del Nuevo Testamento, cuya autenticidad debemos, en gran parte, dar por concedida”.
(Enciclopedia católica, de Farley., vol. iii, pág. 712)
La Iglesia hace extraordinarias admisiones sobre el Nuevo Testamento. Por ejemplo, al discutir el origen de esas escrituras,
"el cuerpo más distinguido de opinión académica alguna vez congregado " (Prefacio de las Enciclopedias católicas), admite que los Evangelios "no llegan hasta tan atrás, al primer siglo de la era cristiana”.
(Enciclopedia católica, Farley., volumen vi, pág. 137, el pp. 655-6).
Esta declaración entra en conflicto con las aserciones del sacerdocio, que los Evangelios más tempranos fueron progresivamente escritos durante las décadas que siguen a la muerte de Jesús Cristo.

En un notable apartado, la Iglesia admite más allá que,
"el más temprano de los manuscritos existentes [del Nuevo Testamento], es verdad que no fecha más atrás de mitades del siglo IV D.C.".
(Enciclopedia católica, op. cit., pp. 656-7).
Estos son unos 350 años después del tiempo en que la Iglesia afirma que Jesús Cristo caminó sobre las arenas de Palestina, y aquí, la verdadera historia de los orígenes cristianos se desliza en uno de los agujeros negros más grandes de la historia. Hay, sin embargo, una razón por lo cual no hubo ningún Nuevo Testamento hasta el siglo IV: ellos no fueron escritos hasta entonces, y aquí nosotros encontramos evidencia de la mayor falsedad de todos los tiempos.

Flavius Constantinus (Constantino, originalmente Custennyn o Custennin) (272-337), británico de nacimiento, fue quien autorizó la recopilación de las escrituras llamadas Nuevo Testamento. Después de la muerte de su padre, en 306, Constantino se convirtió en Rey de Bretaña, Galia y España, y luego, después de una serie de batallas victoriosas, en Emperador del Imperio romano. Los historiadores cristianos dan poca o ninguna pista del tumulto de los tiempos, suspendiendo en el aire a Constantino, fuera de todos los eventos humanos sucediendo a su alrededor. En verdad, uno de los principales problemas de Constantino fue el indomable desorden entre los presbíteros y sus creencias en numerosos Dioses.

La mayoría de los escritores cristianos del día moderno suprimen la verdad acerca del desarrollo de su religión y ocultan los esfuerzos de Constantino para refrenar el desacreditado carácter de los presbíteros, llamados "Los Padres de la Iglesia" (Enciclopedia católica, edición Farley., vol. xiv , pp. 370-1). Ellos estaban “enloquecidos ", dijo él (Vida de Constantino, atribuida a Eusebius Pamphilius de Caesarea, c. 335, vol. iii, pág. 171; Los Padres Niceanos y post-niceanos, citados como N&PNF, atribuido a San Ambrosio, Rev. Prof. Roberts, DD, y Director James Donaldson, LLD, editores, 1891, iv vol., pág. 467).

El "tipo peculiar de oratoria" expuesto por ellos era un desafío a un orden religioso establecido (Diccionario de Mitología Clásica, Religión, Literatura y Arte, Oskar Seyffert, Gramercy, Nueva York, 1995, pág. 544-5). Los antiguos archivos revelan la verdadera naturaleza de los presbíteros, y la baja estima en la cual eran tenidos ha sido sutilmente suprimida por los historiadores modernos de la Iglesia.

En la realidad, ellos eran:
“...en su mayoría tipos rústicos que enseñaban extrañas paradojas. Ellos abiertamente declararon que nadie más que los ignorantes estaban encajados a oír sus discursos... nunca aparecían en los círculos de los más sabios y la mejor clase, pero siempre tuvieron cuidado de introducirse entre los ignorantes e incultos, paseandose entre ellos para hacer trucos en ferias y mercados... ellos metían sus delgados libros con la grasa de viejas fábulas... y todavía menos era lo que entendían... y ellos escribían estupideces detrás de velos…y todavía lo están haciendo, nunca terminan".
(Contra Celsum [" Contra Celsus "], Origen de Alejandría, c. 251, Bk I, pág. lxvii, pág., Bk III, pág.l xliv, passim)
Se habían desarrollado grupos de presbíteros "muchos Dioses y muchos señores" (1 Cor. 8:5) y existían numerosas sectas religiosas, cada una con doctrinas que diferían (Gal. 1:6). Estos grupos de Presbíteros estaban en desacuerdo acerca de de los atributos de sus varios Dioses y "un altar era puesto en contra de otro altar", compitiendo por la audiencia (Optatus de Milevis, 1:15, 19, principios del siglo IV). Desde punto de vista de Constantino, había varias facciones que necesitaba satisfacer, y él comenzó a desarrollar una religión que las abarcara a todas, durante un período de irreverente confusión. En una edad de espesa ignorancia, nueve décimas partes de los pueblos de Europa eran iletrados, por lo que los grupos religiosos estabilizadores eran solo uno de los problemas de Constantino.

La suave generalización que tantos historiadores están satisfechos de repetir, que Constantino "abrazó la religión cristiana", y como consecuencia, garantizó la “tolerancia oficial" Esto es “contrario a los hechos históricos” y debe ser borrada para siempre de nuestra literatura (Enciclopedia católica, Pecci. ed, vol. iii, pág. 299, passim). Simplemente habría que poner que no había religión cristiana en el tiempo de Constantino, y la Iglesia reconoce que el cuento de su "conversión" y “bautismo" es “completamente legendario" (Enciclopedia católica, ed Farley., vol. xiv pp. 370-1).

Constantino "nunca adquirió un conocimiento teológico sólido” y "dependía muchísimo de sus consejeros en cuestiones religiosas” (Enciclopedia católica, Nueva Edición, vol. xii ., pág. 576, passim). SegúnEusebio (260-339), Constantino notó que entre las facciones presbiterianas,
"las discordias y desacuerdos se habían vuelto tan serios, que había necesidad de una vigorosa acción para establecer un estado más religioso”, pero él no podría provocar un arreglo entre las facciones rivales de Dioses.
(Vida de Constantino, op. cit., pp. 26-8).
Sus consejeros le advirtieron que las religiones de los presbíteros eran "sin fundamentos” y necesitaban estabilización oficial (ibid.).

Constantino vio en este confuso sistema de dogmas fragmentados, la oportunidad de crear una nueva y combinada religión Estatal, de concepto neutral, y protegerla por ley. Cuando conquistó el Este, en 324, envió a su consejero religioso, español, Osius de Córdoba, a Alejandría con cartas a varios obispos, exhortándolos a hacer las paces entre ellos. La misión falló y Constantino, probablemente, a sugerencia de Osius, emitió un decreto ordenando a todos los presbíteros y a sus subordinados "que monten en asnos, mulas y caballos que pertenecen al público, y viajen a la ciudad de Nicea", en la provincia romana de Bithynia, en Asia Menor.

Les dieron instrucciones que trajeran con ellos los testimonios que ellos peroraban al populacho, "encuadernado en cuero" para protección durante la larga jornada, y rendírselos a Constantino a la llegada en Nicea (Diccionario católico, Addis y Arnold, 1917, "Concilio de Nicea" entrada).

Sus escrituras ascendieron a,
"por todas, dos mil doscientos y treinta y un pergaminos y cuentos legendarios de Dioses y salvadores, junto con un registro de las doctrinas peroradas por ellos ",
(La vida de Constantino, op. cit., vol. ii, pág. 73; N&PNF, op. cit., vol. i, pág. 518).


El Primer Concilio de Nicea y los "archivos" perdidos
Así, la primera reunión eclesiástica en la historia fue convocada y es hoy conocida como el Concilio de Nicea. Fue un evento bizarro que proporcionó muchos detalles sobre el pensamiento clerical temprano, y presenta un cuadro muy claro del clima intelectual prevaleciente en ese tiempo. Fue en esta reunión que nació la Cristiandad, y las ramificaciones de las decisiones hechas en ese tiempo son difíciles de calcular.

Aproximadamente cuatro años antes de presidir el Concilio, Constantino había sido iniciado en la orden religiosa del Sol Invictus, uno de los dos cultos lozanos que consideraron el Sol como el uno y sóloDios Supremo (el otro era el Mithraismo). Él le dijo a Eusebiuo que emplazara la primera de tres sesiones en el solsticio de verano, 21 de junio de 325, debido a su culto del Sol, (Enciclopedia católica, Nueva Edición, vol. i, pág. 792), y fue “sostenida en un pasillo del palacio de Osius” (Historia Eclesiástica, Obispo Louis Dupin, París, 1686, vol. i, pág. 598).

En una cuenta de los procedimientos del cónclave de presbíteros recogida en Nicea, Sabinius, Obispo de Hereclea quien estaba entre la asistencia dijo,
“Exceptuando al mismo Constantino y a Eusebio Pamphilius, ellos eran un grupo de analfabetos, simples criaturas que no entendían nada",
(Los secretos de los Padres cristianos, Obispo J. W. Sergerus, 1685, 1897 reimpresión).
Ésta es otra luminosa confesión de la ignorancia y credulidad no crítica de los tempranos clérigos. El Dr. Richard Watson (1737-1816), un desilusionado historiador cristiano, y el Obispo de una-vez de Llandaff en Gales (1782), se refirieron a ellos como "un grupo de idiotas farfullantes" (Una Disculpa para la Cristiandad, 1776, 1796 reimpresión; también, los Tractos Teológicos, del Dr. Richard Watson, "Sobre la entrada a los Concilios", vol. 2, Londres, 1786, reimpresión revisada 1791).

De su extensa investigación en los concilios de la Iglesia, el Dr. Watson concluyó que,
"el clero en el Concilio de Nicea estaban todos bajo el poder del diablo, y la convención estuvo compuesta de la canallada más baja, patrocinando las más viles abominaciones”
(Una Disculpa para la Cristiandad, op. cit.).
Fue ese cuerpo infantil de hombres quienes fueron responsables del comienzo de una nueva religión y la creación teológica de Jesús Cristo.
La Iglesia admite que elementos vitales de los procedimientos de Nicea están "extrañamente ausente de los canones" (Enciclopedia católica, Farley ed., vol. iii, pág. 160) Veremos brevemente lo que les pasó.

Sin embargo, según registros que han perdurado, Eusebio,
"ocupó el primer asiento a la derecha del emperador y dio el abordamiento inaugural en nombre del emperador"
(Enciclopedia católica, Farley ed., vol. v, pp. 619-620).
No había presbíteros británicos en el concilio, pero sí muchos "delegados griegos". Setenta obispos orientales representaron las facciones Asiáticas, y pequeños números llegaron de otras áreas (Historia Eclesiástica, ibid.). Caecilio de Cartago viajó desde África, Paphnuto de Tebas, de Egipto, Nicasio de Dado (Dijon) de Gales, y Donnus de Stridon hizo la jornada desde Pannonia.

Era una asamblea pueril, y con tantos cultos representados, que un total de 318 "entre obispos, sacerdotes, diáconos, subdiáconos, acólitos y exorcistas" se reunieron para debatir y elegir un sistema unificado de creencia, que abarcaba un sólo Dios (Una Disculpa para la Cristiandad, op. cit.). Por este tiempo, un gran surtido de "textos salvajes” (Enciclopedia católica, Nueva Edición, "Evangelio y Evangelios") circulaban entre los presbíteros y ellos apoyaban a una gran variedad de Dioses y Diosas Orientales y Occidentales:
Jove, Júpiter, Saleno, Baal, Thor, Gade, Apolo, Juno, Aries, Tauro, Minerva, Rhets, Mithra, Theo, Fragapatti, Atys, Durga, InDr.a, Neptuno, Vulcan, Kriste, Agni, Croesus, Pelides, Huit, Hermes, Thulis, Thammus, Eguptus, Iao, Aph, Saturno, Gitchens, Minos, Maximo, Hecla y Phernes
(El Libro de Dios de Eskra, anon., ch. xlviii, párrafo 36).
Hasta el Primer Concilio de Nicea, la aristocracia romana le rendía culto principalmente a dos Dioses griegos, - Apolo y Zeus - pero el gran volumen de gente común idolatraba a Julius César o Mithras (la versión romanizada de la deidad Pérsica, Mithra). César fue deificado por el Senado romano después de su muerte (15 de marzo de 44 A.C.) y como consecuencia lo veneraban como "el Divino Julio". La palabra "Salvador" se fijó a su nombre, siendo su significado literal "aquel que siembra la semilla", es decir, él era un Dios fálico.

Julius Caesar fue venerado como, "Dios hecho manifiesto y Salvador universal de la vida humana”, y su sucesor Augusto fue llamado el "Dios ancestral y Salvador de toda la raza humana” (El hombre y susDioses, Homer Smith, Little Brown & Cía., Boston, 1952).

El emperador Nerón (54-68) cuyo nombre original era Lucius Domitius Ahenobarbus (37-68), fue inmortalizado como el "Salvador de la humanidad " (ibid.). El Divino Julio, como el Salvador romano y " Padre del Imperio", fue considerado “Dios" entre el vulgo romano por más de 300 años. Él era la deidad en algunos textos de presbíteros Occidentales, pero fue reconocido en las escrituras Orientales.

La intención de Constantino en Nicea era crear un completo y enteramente nuevo Dios para su imperio, que uniría todas las facciones religiosas bajo una sola deidad. Se les pidió a los Presbíteros debatir y decidir quién sería su nuevo Dios. Delegados discutían entre ellos, expresando motivos personales para incluir escrituras particulares que promovían los rasgos más finos de su propia y especial deidad.

A lo largo de la reunión, las aulladoras facciones se sumergieron en acalorados debates, y los nombres de 53 Dioses fueron puestos sobre la mesa para discusión.
"Como todavía, ningún Dios había sido seleccionado por el concilio, por lo que ellos votaron para determinar esa materia... Durante un año y cinco meses duró el sorteo..." (El Libro de Dios de Eskra, traducción del Prof. S. L. MacGuire, Salisbury, 1922, capítulo xlviii, párrafos 36, 41).
Al final de ese tiempo, Constantino regresó a la reunión para descubrir que los presbíteros no habían estado de acuerdo en una nueva deidad sino que habían resumido su lista a cinco prospectos:
  • César
  • Krishna
  • Mithra
  • Horus
  • Zeus (Historia Ecclesiastica, Eusebius, c. 325).
Constantino era el espíritu gobernante en Nicea, y él, finalmente, eligió un nuevo Dios para ellos. Para involucrar a las facciones británicas, él decidió que el nombre del gran Dios de los DruidasHesus, fuera unido con el Dios-Salvador OrientalKrishna (Krishna es Sánscrito para Cristo), y así Hesus Krishna sería el nombre oficial del nuevo Dios romano.

Fue tomado un voto, y era la de la mayoría de manos levantadas (161 votos a 157) para que ambas divinidades se volvieran un Dios. Siguiendo la antigua costumbre pagana, Constantino usó la reunión oficial y el decreto de apoteosis romano para deificar legalmente a dos deidades como una sola, y lo hizo por medio del consentimiento democrático. Un nuevo Dios fue proclamado y "oficialmente" ratificado porConstantino (Acta Concilii Nicaeni, 1618). Ese acto completamente político de deificación puso a Hesus y Krishna eficaz y legalmente entre los Dioses romanos, como un compuesto individual.

Esa abstracción prestó la existencia Terrenal a las doctrinas amalgamadas para la nueva religión del Imperio; y porque no había ninguna letra "J" en los alfabetos hasta alrededor del siglo nueve, el nombre subsecuentemente evolucionó a "Jesús Cristo".

 

Cómo fueron creados los Evangelios 
Constantino, entonces, instruyó a Eusebio a que organizara la recopilación de una colección uniforme de nuevas escrituras, desarrollada de los principales aspectos de los textos religiosos sometidos al concilio.

Sus instrucciones fueron:
"Investiga estos libros, y cualquier cosa buena en ellos, retenla; pero lo que fuese malo, lánzalo lejos. Lo que sea bueno en un libro, únelo con lo que sea bueno en otro libro. Y lo que fuese que sea reunido, será llamado El Libro de Libros. Y será la doctrina de mi pueblo, que yo recomendaré hacia todas las naciones, que no habrá ninguna guerra más por causa de las religiones”.
(El Libro de Dios de Eskra, op. cit. Capítulo xlviii, párrafos 31)
"Hágales que se asombren", dijo Constantino; y "los libros fueron escritos de acuerdo a esto."
(La vida de Constantino, iv vol., el pp. 36-39).
Eusebio amalgamó los "cuentos legendarios de todas las doctrinas religiosas del mundo juntos como unidad", usando los mitos estándares del Dios de los manuscritos de los presbíteros' como ejemplares.

Uniendo las historias "sobrenaturales" del Dios Mithra y Krishna con las creencias británicas de Caldea, eficazmente unieron las oraciones de los presbíteros Orientales y Occidentales "para formar una nueva creencia universal”. Constantino creyó que la colección amalgamada de mitos uniría las variantes y opuestas facciones religiosas bajo una sola historia representativa.

Eusebio hizo los arreglos para que los escribas produjeran,
"cincuenta suntuosas copias... a ser escritas en pergaminos, de una manera legible, y en una forma portátil conveniente, por escribas profesionales completamente consumados en su arte."
(ibid.). 
“Estas órdenes, "dijo Eusebi, "fueron seguidas por la ejecución inmediata del mismo trabajo... nosotros le enviamos [a Constantino] volúmenes magnífica y detalladamente elaborados y encuadernados, en forma de tres-y de cuatro pliegues."
(La vida de Constantino, el iv del vol., pág. 36).
Ellos eran los "Nuevos Testimonios", y ésta es la primera mención (c. 331) del Nuevo Testamento en el registro histórico.

Con sus instrucciones cumplidas, Constantino decretó, entonces, que los Nuevos Testimonios serían llamados la "palabra del Dios Salvador romano” (Vida de Constantino, vol. iii , pág. 29) y oficial para todos los presbíteros que predicaban en el Imperio romano. Luego ordenó que todos los manuscritos más tempranos de los presbíteros, y los registros del concilio fueran “quemados”, y fue declarado que “cualquier hombre que fuera encontrado ocultando escrituras debía ser herido en sus hombros" (decapitado) (ibid.). Como lo muestran los registros, las escrituras de los presbíteros anteriores al Concilio de Nicea ya no existían, salvo por algunos fragmentos que han sobrevivido.

Algunos archivos del concilio también sobrevivieron, y suministran alarmantes ramificaciones para la Iglesia. Algunos antiguos documentos dicen que el Primer Concilio de Nicea terminó a mediados de noviembre del año 326, mientras otros dicen que la lucha para establecer un Dios fue tan feroz que se extendió "durante cuatro años y siete meses" desde su principio, en junio de 325 (los Secretos de los Padres cristianos, op. cit.). Sin tener en cuenta cuando terminó, el salvajismo y violencia que abarcó, fue disimulado bajo el rimbombante título "Gran y Santo Sínodo", asignado a la asamblea por la Iglesia en el siglo 18.

Sin embargo, clérigos más tempranos, expresaron una opinión diferente.

El Segundo Concilio de Nicea en 786-87 denunció al Primer Concilio de Nicea como,
"un sínodo de necios y locos" y buscó anular las "decisiones pasadas por hombres con cerebros emproblemados" (Historia de la Iglesia cristiana, H. H. Milman, DD, 1871).
Si uno escoge leer los registros del Segundo Concilio de Nicea y nota las referencias a "obispos miedosos" la "soldiery" (soldadesca?) necesitaba “sofocar los procedimientos", las "declaraciones de los necios y locos" son ciertamente un ejemplo de la olla que ahuma y ennegrece la estufa.

Constantino murió en 337 y el crecimiento de las muchas ahora llamadas creencias paganas hacia un nuevo sistema religioso atrajo a muchos convertidos. Escritores más tarde, de la Iglesia, lo hicieron "el gran campeón de la Cristiandad" a la cual él dio "estatus legal como religión del Imperio romano”. (enciclopedia del Imperio romano, Matthew Bunson, Hechos en el Archivo, Nueva York, 1994, pág. 86).

Los registros históricos revelan que esto es incorrecto, ya que fue puro “interés egoísta” lo que lo llevó a "crear la Cristiandad" (Un Diccionario Clásico más Pequeño, la J. M. Dent, Londres, 1910, pág. 161). Aún no fue llamada "Cristiandad" hasta el siglo 15 (Cómo Murió el Gran Pan, Profesor Edmond S. Bordeaux [el archivista del Vaticano], Meditaciones Mille, EE.UU., MCMLXVIII, pp. 45-7).

Durante los siglos resultantes, los Nuevos Testimonios de Constantino fueron extendidos, se les agregaron “interpolaciones" y se les incluyeron otras escrituras (Enciclopedia católica, edición Farley., vol. vi, pp. 135-137; también, Pecci ed., vol. ii, p. 121-122). Por ejemplo, en 397, Juan "boca dorada” Chrisostoma reestructuró las escrituras de Apolonio de Tyana, una saga errante del primer siglo, y los hizo parte de los Nuevos Testimonios (Secretos de los Padres cristianos, op. cit.).

El nombre latinizado para Apollonio es Paulus (Diccionario latino-inglés, J. T. White y J. E. Riddle, Ginn & Heath, Boston, 1880), y la Iglesia hoy llama a esas escrituras las Epístolas de Pablo. El sirviente personal de Apolonio, Damis, un escriba Asirio, es Demis en el Nuevo Testamento (2 Tim. 4:10).

La jerarquía de la Iglesia sabe la verdad sobre el origen de sus Epístolas, puesto que el Cardenal Bembo (d. 1547), secretario del Papa Leo X (d. 1521), aconsejó a su socio, el Cardenal Sadoleto, hacer caso omiso de ellos, diciendo,
"guarde estas insignificancias, por tales absurdidades no se volverá un hombre de dignidad; ellas fueron introducidas más tarde, en la escena, por una furtiva voz del cielo"
(Cardenal Bembo: Sus Cartas y Comentarios sobre el Papa Leo X, .A. L. Collins, Londres, 1842 reimpresión).
La Iglesia admite que las Epístolas de Pablo son falsificaciones, diciendo,
"Incluso las genuinas Epístolas fueron grandemente interpoladas para dar peso a los puntos de vista personales de sus autores".
(Enciclopedia católica, Farleyed., vol. vii, pág. 645).
Igualmente, San Jerónimo (d. 420) declaró que también los Hechos de los Apóstoles, el quinto libro del Nuevo Testamento, fue también "falsamente escrito”, (" Las Cartas de Jerónimo", Biblioteca de los Padres, Movimiento de Oxford, 1833-45, vol. v, pág. 445).
 


El chocante descubrimiento de una antigua Biblia 
El Nuevo Testamento evolucionó, como consecuencia, a ser una empalagosa pieza de propaganda del sacerdocio, y la Iglesia afirmaba que registró la intervención de un Jesús Cristo divino en los asuntos Terrenales. Sin embargo, un espectacular descubrimiento, en un remoto monasterio egipcio, reveló al mundo la magnitud de falsificaciones más tardías de los textos cristianos, siendo éstos sólo una "recopilación de cuentos legendarios” (Encyclopédie, Diderot, 1759).

El 4 de enero de 1859 fueron descubiertas 346 hojas de un antiguo códice, en el cuarto de hornos del monasterio de Santa Catalina en el Monte Sinaí, y su contenido envió ondas de choque a través de todo el mundo cristiano. Junto con otros antiguos códices, estaban programados a ser quemados en los hornos para mantener el moderado calor invernal para los habitantes del monasterio. Escritos en griego, en piel de asno, llevaba ambos, el Antiguo y el Nuevo Testamento, y más tarde en el tiempo, los arqueólogos fecharon su composición alrededor del año 380.

Fue descubierto por Dr. Constantin von Tischendorf (1815-1874), un brillante y piadoso estudioso bíblico alemán, y él lo llamó el Sinaíticus, la Biblia del Sinaí. Tischendorf era profesor de teología, y consagró su vida entera al estudio de los orígenes del Nuevo Testamento, y su deseo de leer todos los antiguos textos cristianos, lo llevó en la larga jornada, en un viaje montado en camello al Monasterio de Santa Catalina.

Durante su vida, Tischendorf tuvo acceso a otras antiguas Biblias que eran indisponibles para el público, como la Biblia de Alejandría (o Alexandrinus), que se cree es la segunda Biblia más antigua del mundo. Fue llamada así porque en 1627 se llevó de Alejandría a Bretaña como regalo para el Rey Charles I (1600-49). Hoy se exhibe junto a la Biblia conocida más antigua del mundo, el Sinaíticus, en la Biblioteca británica en Londres. Durante su investigación, Tischendorf tuvo acceso al Vaticanus, la Biblia Vaticana, que se cree es la tercera más antigua en el mundo y data desde mitades del siglo VI (Las Varias Versiones de la Biblia, por el Dr.Constantin von Tischendorf, 1874, disponible en la Biblioteca británica).

Fue guardada bajo llave aparte, en la biblioteca interna del Vaticano. Tischendorf preguntó si él podría extraer notas manuscritas, pero su petición fue rechazada. Sin embargo, cuando su guardia tomó descansos para refrescarse, Tischendorf escribió narrativas comparativas en la palma de su mano y a veces en sus uñas (Nuestros Evangelios "Son Genuinos o No? ", Disertación del Dr. Constantin von Tischendorf, 1869, disponible en la Biblioteca británica).

Hoy, hay varias otras Biblias escritas en varios idiomas durante los siglos V y VI, siendo ejemplos la Syriacus, la Cantabrigiensis (Bezae), la Sarravianus y la Marchalianus.

Un temblor de aprehensión se hizo eco a través de la Cristiandad en el último cuarto del siglo 19, cuando se publicaron versiones de la Biblia de Sinaí en el idioma inglés. Grabado dentro de estas páginas hay información que disputa la demanda de historicidad de la Cristiandad. A los cristianos se les suministró irrefutable evidencia de voluntariosas falsificaciones en todos los modernos Nuevo Testamentos. Tan diferente era el Nuevo Testamento de la Biblia de Sinaí de versiones que se publicaron entonces, que la Iglesia muy molesta anuló la dramática nueva evidencia que desafiaba su misma existencia.

En una serie de artículos publicados en la Revista Trimestral de Londres en 1883, John W. Burgon, Dean de Chichester, uso todos los dispositivos retóricos a su disposición para atacar la historia más temprana y contraria de Jesús Cristo, de la Biblia de Sinaítica, diciendo que,
"...sin una partícula de vacilación, la Biblia Sinaítica es escandalosamente corrupta... exhibiendo los textos más vergonzosamente mutilados que se pueden encontrar alguna vez; se han vuelto, por el proceso que fuese, depositarios de la cantidad más grande de lecturas fabricadas, antiguas equivocaciones y perversiones intencionales de la verdad, que son descubribles en cualquier copia conocida de la palabra de Dios ".
Las preocupaciones de Dean Burgon reflejan aspectos contrarios de historias del Evangelio entonces actuales, habiendo evolucionado ahora a un nuevo guión a través de siglos, para manosear con la fabricación de un documento que de por sí no es histórico.
 


Revelaciones de pruebas con luz ultravioleta

En 1933, el Museo británico en Londres compró la Biblia de Sinaí del gobierno soviético por £100,000 de lo cual £65,000 fue donado por medio de suscripción pública. Antes de la adquisición, esta Biblia fue exhibida en la Biblioteca Imperial en San Petersburgo, Rusia, y "pocos estudiosos habían puesto los ojos en ella" (El Diario Telégrafo y Diario de la Mañana, el 11 de enero de 1938, pág. 3). Cuando fue a exhibición en 1933 como "la Biblia más antigua del mundo”, se volvió el centro de peregrinación sin igual en toda la historia del Museo británico.

Antes de que resuma sus conflictos, debe notarse que este antiguo códice no es por ningún medio una guía fiable para estudiar el Nuevo Testamento, ya que contiene superabundantes errores y serias re-ediciones. Estas anomalías fueron expuestas como resultado de los meses de pruebas con luz ultravioleta, llevados a cabo en el Museo británico a mediados de los 1930s. Los resultados revelaron reemplazos de numerosos pasajes de por lo menos nueve diferentes editores.

Fotografías tomadas durante las pruebas revelaron que pigmentos de tinta habían sido retenidos en lo profundo de los poros de la piel. Las palabras originales eran legibles bajo luz ultravioleta. Alguien que desee leer los resultados de las pruebas, deben referirse al libro escrito por los investigadores que hicieron el análisis: los Guardianes de la Sección de Manuscritos en el Museo británico (Escribas y Correctores del Códice Sinaítico, H. J. M. Milne y T. C. Skeat, Museo británico, Londres, 1938).
 

Falsificación en los Evangelios

Cuando el Nuevo Testamento en la Biblia de Sinaí es comparado con un Nuevo Testamento de nuestros días modernos, unas 14,800 alteraciones editoriales pueden ser identificadas. Estas enmendaduras pueden ser reconocidas por un simple ejercicio comparativo que cualquiera puede y debe hacer. Los estudios serios de los orígenes cristianos deben emanar de la versión de la Biblia de Sinaí del Nuevo Testamento, no de las ediciones modernas.

Es de mucha importancia el hecho que la Biblia Sinaítica lleva tres Evangelios que fueron rechazados:
  1. el Pastor de Hermas (escrito por dos fantasmas resucitados, Charinus y Lenthius)
  2. la Misiva de Barnabás
  3. las Odas de Salomón
El espacio excluye la elaboración en estas extrañas escrituras y también discusiones en dilemas asociados con las variaciones de traducción.

Las Biblias modernas son cambios en la traducción de las ediciones tempranas, y las disputas arrasan entre traductores sobre las variantes interpretaciones de más de 5,000 palabras antiguas. Sin embargo, es lo que no está escrito en esa antigua Biblia lo que avergüenza a la Iglesia, y este artículo discute sólo algunas de esas omisiones.

Un brillante ejemplo es sutilmente revelado en la Enciclopedia Bíblica (Adán & el Charles Black, Londres, 1899, vol. iii, pág. 3344), donde la Iglesia divulga su conocimiento acerca de las exclusiones en las antiguas Biblias, diciendo:
"El comentario ha sido hecho hace tiempo y a menudo que, incluso como Pablo, aun los Evangelios más tempranos no conocieron nada sobre el milagroso nacimiento de nuestro Salvador".
Eso es porque nunca hubo un nacimiento de una virgen.

Es muy aparente que cuando Eusebio congregó a los escribas a escribir los Nuevos Testimonios, él primero produjo un solo documento que proporcionó un ejemplar o versión maestra. Hoy es llamado elEvangelio de Marcos, y la Iglesia admite que fue "el primer Evangelio escrito" (Enciclopedia católica, ed Farley., vol. vi, pág. 657), aunque aparece de segundo en el Nuevo Testamento de hoy. Los escribas de los Evangelios de Mateo y Lucas eran dependientes en las escrituras de Marcos, que escribe como la fuente y armazón para la recopilación de sus trabajos. El Evangelio de Juan es independiente de esas escrituras, y la teoría de finales del siglo 15, es que fue escrita más tarde, para apoyar las escrituras más tempranas, es la verdad (La Crucifixión de la Verdad, Tony Bushby, Joshua Books, 2004, pp. 33-40).

Así, el Evangelio de Marcos, en la Biblia de Sinaí, lleva la "primera" historia de Jesús Cristo en la historia, una completamente diferente a lo que está en las Biblias modernas. Empieza con Jesús "como a la edad de treinta años" (Marcos 1:9), y no sabe de María, un nacimiento de una virgen o asesinatos en masa de bebés varones por parte de Herodes. Palabras que describen a Jesús Cristo como "el hijo deDios", no aparecen en la narrativa de apertura, como lo hacen en las ediciones de hoy (Marcos 1:1), y el árbol genealógico moderno que rastrea un "linaje" mesiánico hasta atrás, al Rey David, es inexistente en todas las Biblias antiguas, como lo son las ahora llamadas “profecías mesiánicas” (51 en el total).

La Biblia de Sinaí lleva una versión contradictoria de eventos que rodean la "resucitación de Lázaro", y revela una extraordinaria omisión, que más tarde se volvió la doctrina central de la fe cristiana: las apariciones de la resurrección de Jesús Cristo y su ascensión al Cielo. Ninguna aparición sobrenatural de un Jesús Cristo resucitado está grabado en ningún antiguo Evangelio de Marcos, sino una descripción de más de 500 palabras ahora aparece en las Biblias modernas (Marcos 16:9-20).

A pesar de una multitud de auto-justificaciones muy prolongadas por los apologistas de la Iglesia, no hay ninguna unanimidad de opinión cristiana respecto a la no-existencia de apariciones de “resurrección" en las cuentas de los antiguos Evangelios de la historia. Esas narrativas, no solo faltan en la Biblia de Sinaí, sino que están ausentes en la Biblia de Alejandría, en la Biblia Vaticana, la Biblia de Bezae y en un antiguo manuscrito latino de Marcos, llamado el código “K" por los analistas. Está faltándoles también en la versión Armenia más antigua del Nuevo Testamento, en los manuscritos del siglo VI de la versión Etíope y en las Biblias anglosajonas del siglo nueve. Sin embargo, algunos Evangelios del siglo 12 tienen versos ahora-conocidos de la resurrección dentro de marcas de asterisco usadas por escribas para indicar los pasajes espurios en un documento literario.

La Iglesia afirma que “la resurrección es el argumento fundamental para nuestra creencia cristiana” (Enciclopedia católica, ed de Farley., vol. xii, pág. 792), sin embargo, ninguna aparición sobrenatural de unJesús Cristo resucitado está registrado en ninguno de los Evangelios más tempranos, disponibles de Marcos. Una resurrección y ascensión de Jesús Cristo son el non de qua de seno ("sin eso, nada") de la Cristiandad (Enciclopedia católica, ed de Farley., vol. xii, pág. 792), confirmado por palabras atribuidas a Pablo:
"Si Cristo no fue resucitado, tu fe es en vano "
(1 Cor. 5:17).
Los versos de resurrección en los Evangelios de hoy de Marcos, son universalmente reconocidos como falsificaciones y la Iglesia está de acuerdo, diciendo,
"la conclusión de Marcos es reconocidamente no genuina... casi la sección entera es una recopilación más tardía” (enciclopedia Bíblica, vol. ii , pág. 1880, vol iii , pp,. 1767, 1781; también, Enciclopedia católica, vol. iii, bajo el encabezado "La Evidencia de su Espurio"; Enciclopedia católica, ed. de Farley., vol. iii,l pp. 274-9 bajo encabezado "Cánones ").
Intrépidamente, sin embargo, la Iglesia aceptó la falsificación dentro de su dogma y la convirtió en la base de la Cristiandad.

La tendencia de narrativas ficticias sobre la resurrección continúa. El último capítulo del Evangelio de Juan (21) es una falsificación del siglo VI, una completamente consagrada a describir la resurrección de Jesús' a sus discípulos.

La Iglesia admite:
"La sola conclusión que puede deducirse de esto es que el capítulo 21 fue agregado después, y por consiguiente, será considerado como un apéndice al Evangelio"
(Enciclopedia católica, ed de Farley., vol. viii, pp. 441-442; Nueva Enciclopedia católica (NEC), "Evangelio de Juan", pág. 1080; también NEC, vol. xii, pág. 407).
 

“La Gran Inserción " y " La Gran Omisión " 

Las versiones modernas del Evangelio de Lucas tienen unas 10,000 palabras más que el mismo Evangelio en la Biblia de Sinaí. Seis de esas palabras dicen de Jesús “y fue llevado hacia el cielo", pero esta narrativa no aparece en ninguno de los Evangelios más antiguos, disponibles hoy, de Lucas ("Tres Modificaciones Doctrinales Tempranas del Texto de los Evangelios" [Three Early Doctrinal Modifications of the Text of the Gospels], F. C. Conybeare, El Periódico Hibbert, de Londres, Vol. 1, No. 1, Oct 1902, p. 96-113). Las versiones antiguas no verifican cuentas de los días modernos, de una ascensión deJesús Cristo, y esta falsificación indica una intención claramente de engaño.

Hoy, el Evangelio de Lucas es el más largo de los Evangelios canónicos, porque ahora incluye "La Gran Inserción", una extraordinaria adición del siglo XV, totalizando a alrededor de 8,500 palabras (Lucas 9:51-18:14). La inserción de estas falsificaciones en ese Evangelio desconcierta a los analistas cristianos modernos, y de ellas, la Iglesia dijo:
"El carácter de estos pasajes hacen peligroso dibujar inferencias "
(Enciclopedia católica, Ed de Pecci., Vol. ii, pág. 407).
Así de notable, los Evangelios más antiguos de Lucas omiten todos los versos de 6:45 a 8:26, conocidos en los círculos de sacerdocio como "La Gran Omisión", un total de 1,547 palabras. En las versiones de hoy, ese agujero ha sido “tapado” con pasajes plagiados de otros Evangelios. El Dr. Tischendorf encontró que tres párrafos en las más nuevas versiones del Evangelio de Lucas, de la Última Cena, aparecidas en el siglo 15, pero la Iglesia todavía pasa sus Evangelios como la pura "palabra de Dios" (“¿Son Genuinos Nuestros Evangelios o No "?, op. cit.)
 


El "Índice del Expurgatorio”
Como era el caso con el Nuevo Testamento, también habían escrituras perjudiciales de tempranos “Padres de la Iglesia", modificadas en siglos de copiarse, y muchos de sus registros fueron intencionadamente vueltos a escribir suprimidos.

Adoptando los decretos del Concilio de Trento (1545-63), la Iglesia subsecuentemente extendió el proceso de borrar y ordenó la preparación de una lista especial de información específica a ser suprimida de las escrituras cristianas tempranas (Delineación del Catolicismo romano, Rev. Charles Elliott, DD, G. Lane & P. P. Sandford, Nueva York, 1842, pág. 89; también, Los Censores Vaticanos, Profesor Peter Elmsley, Oxford, pág. 327, fecha de publicación no disponible).

En 1562, el Vaticano estableció una oficina de censura especial llamada Index Expurgatorius. Su propósito era prohibir la publicación de "pasajes erróneos de los tempranos Padres de la Iglesia” que llevaban declaraciones opuestas a las doctrinas de los días modernos.

Cuando los archiveros Vaticanos vinieron por,
las copias "genuinas de los Padres", ellos las corrigieron según el "Index Expurgatory” (El Index Expurgatorius Vaticanus, R. Gibbings, el ed., Dublín, 1837; La Política Literaria de la Iglesia de Roma, Joseph Mendham, J. Duncan, Londres, 1830, 2 ed., 1840; Los Censores Vaticanos, el op. el cit., pág. 328).
Este registro de la Iglesia proporciona a los investigadores con,
“dudas sobre el valor de todas las escrituras soltadas al público" (Prensa de Propaganda de Roma, Sir James W. L. Claxton, Libros Whitehaven, Londres, 1942, pág. 182).
Importante para nuestra historia es el hecho de que la Enciclopedia Bíblica revela que alrededor de 1,200 años de historia cristiana es desconocido:
"Desgraciadamente, sólo algunos de los registros [de la Iglesia] anteriores al año 1198 han sido soltados".
No fue por casualidad que, en ese mismo año (1198), el Papa Inocencio III (1198-1216) suprimió todos los archivos de historia de la Iglesia más temprana, estableciendo los Archivos Confidenciales(Enciclopedia católica, ed de Farley. Vol. XV, pág. 287). Unos siete-y-un-medio siglos después, y luego de gastar algunos años en esos registros, el Profesor Edmond S. Bordeaux escribió Cómo Murió el gran Pan.

En un capítulo titulado "Toda la Historia de la Iglesia no es nada más que una Fabricación Retroactiva”, dijo esto (en parte):
"La Iglesia ante-fechó todos sus trabajos tardíos, algunos recientemente hechos, algunos revisados y algunos falsificados que contenían la expresión final de su historia... su técnica era hacer aparecer como que trabajos mucho más tardíos, escritos por escritores de la Iglesia, fueron compuestos un tiempo mucho más antes, para que pudieran volverse evidencia de los primeros, segundos o terceros siglos ".
(Cómo Murió el gran Pan, op. cit., pág. 46)
Los resultados de los descubrimientos del Profesor Bordeaux se apoyan en el hecho que, en 1587, el Papa Sixto V (1585-90) estableció una división oficial de publicación del Vaticano, y dijo en sus propias palabras,
“La historia de la iglesia será ahora establecida... buscaremos imprimir por nuestra propia cuenta "
(Encyclopédie, Diderot, 1759).
Los registros del Vaticano también revelan que Sixto V se pasó 18 meses de su vida como papa, escribiendo personalmente una nueva Biblia y luego introdujo en el Catolicismo una "Nueva Enseñanza" (Enciclopedia católica, ed de Farley, Vol. V, pág. 442, Vol. XV, pág. 376). La evidencia que la Iglesia escribió su propia historia se encuentra en la Encyclopédie de Diderot, y revela la razón por qué el Papa Clemente XIII (1758-69) ordenó la destrucción inmediata de todos los volúmenes después de su publicación en 1759.
 


Autores de los evangelios expuestos como impostores
Hay algo más involucrado en este escenario y está registrado en la Enciclopedia católica. Una apreciación de la mentalidad clerical surge cuando la misma Iglesia admite que no sabe quién escribió sus Evangelios y Epístolas, confesando que todas las 27 escrituras del Nuevo Testamento comenzaron su vida anónimamente:
"Aparece así, que los presentes títulos de los Evangelios no son identificables hasta los evangelistas mismos... ellos [la colección del Nuevo Testamento] son provistos con títulos que, aunque antiguos, no van tan atrás hasta los respectivos autores de esas escrituras".
(Enciclopedia católica, ed Farley., Vol. VI, pp. 655-6)
La Iglesia mantiene que "los títulos de nuestros Evangelios no fueron pensados para indicar los autores literarios”, agregando que "los títulos... fueron pegados a ellos" (Enciclopedia Católica, ed. Farley., Vol. I, pág. 117, Vol. Vi., pp. 655, 656).

Por consiguiente, no son Evangelios escritos "según Mateo, Marcos, Lucas o Juan", como se ha declarado públicamente. La fuerza completa de esta confesión revela que no hay ningún Evangelio apostólico genuino, y que las escrituras oscuras de la Iglesia hoy acuerpan las bases y pilares de los fundamentos cristianos y la fe.

Las consecuencias son fatales para la pretensión del origen Divino de todo el Nuevo Testamento, y exponen a los textos cristianos a que no tengan autoridad especial. Durante siglos, los Evangelios fabricados tenían la certificación autenticidad de la Iglesia, ahora confesada a ser falsa, y esto proporciona evidencia de que las escrituras cristianas son totalmente falacias.

Después de años de dedicada investigación del Nuevo Testamento, el Dr. Tischendorf expresó consternación a las diferencias entre los Evangelios más antiguos y los más nuevos, y tuvo problemas entendiendo...
“…cómo los escribas se pudieron permitir traer cambios aquí y allá, que no fueron simplemente verbales, sino que tales cambios afectaron el mismo significado y, lo que es aun peor, es que no vacilaron en recortar o insertar un pasaje”.
(Alteraciones a la Biblia de Sinaí, Dr. Consntantin von Tischendorf, 1863, disponible en la Biblioteca británica, Londres)
Después de años de validar la naturaleza fabricada del Nuevo Testamento, un desilusionado Dr. Tischendorf confesó que "las ediciones modernas de hoy en día han sido alteradas en muchos lugares" y “no serán aceptadas como verdaderas" (Cuándo Fueron Escritos Nuestros Evangelios?, Dr.Constantin von Tischendorf, 1865, Biblioteca Británica, Londres).
 


¿Simplemente que es la Cristiandad?

La pregunta importante, entonces, de hacer es la siguiente: Si el Nuevo Testamento no es histórico, ¿qué es?

El Dr. Tischendorf proporcionó parte de la respuesta, al decir, en sus 15,000 páginas de notas críticas sobre la Biblia de Sinaí que, "parece que el personaje de Jesús Cristo fue hecho narrador para muchas religiones".

Esto explica cómo las narrativas de la antigua épica hindú el Mahabharata, aparezca literalmente en los Evangelios hoy (por ejemplo, Mateo 1:25, 2:11, 8:1-4, 9:1-8, 9:18-26), y por qué los pasajes de los Fenómenos del estadista griego Aratus de Sicyon (271-213 A.C.) están en el Nuevo Testamento.

Los extractos del Himno a Zeus, escrito por el filósofo griego Cleanthes (c. 331-232 A.C.), también se encuentra en los Evangelios, como también 207 palabras del Thais de Menander (c. 343-291), uno de los "siete hombres sabios” de Grecia. Citas del semi-legendario poeta griego Epimenides (7 o 6 siglo A.C.) son puestos en los labios de Jesús Cristo, y siete pasajes de la curiosa Oda de Júpiter (c. 150 A.C.; autor desconocido) están reimpresas en el Nuevo Testamento.

La conclusión de Tischendorf también apoya los descubrimientos del Profesor Bordeaux del Vaticano, que revelan la alegoría de Jesús Cristo, deriva de la fábula de Mithra, el divino hijo de Dios (Ahura Mazda) y Mesías de los primeros reyes del Imperio Persa de alrededor de 400 A.C.. Su nacimiento en una gruta fue asistido por magos que siguieron una estrella del Este. Ellos trajeron "regalos de oro, incienso y mirra" (como en Mateo 2:11) y el bebé recién nacido fue adorado por pastores. Él vino al mundo llevando la capa Mithráica, la cual los papas imitaron en varios diseños hasta bien entrado el siglo 15.

Mithra, uno de una trinidad, estaba de pie en una roca, el emblema de la fundación de su religión, y fue ungido con miel. Después de una última cena con Helios y con otros 11 compañeros, Mithra fue crucificado en una cruz, atado en lino, puesto en una tumba de roca y resucitó al tercer día o alrededor del 25 marzo (luna llena en pleno equinoccio de la primavera, un tiempo llamado Pascua ahora, en honor de la Diosa babilónica Ishtar).

La feroz destrucción del universo era una doctrina importante del Mithraismo - un tiempo en que Mithra prometió regresar personalmente a la Tierra y salvar las almas merecedoras. Los devotos de Mithra compartían en un sagrado banquete de la comunión de pan y vino, una ceremonia que es paralela a la Eucaristía cristiana y precedió la Eucaristía por más de cuatro siglos.

La Cristiandad es una adaptación del:
  • Mithraismo, soldado con principios Druídicos de los Culdeos
  • algunos elementos egipcios (el Libro pre-Cristiano de Revelación fue originalmente llamado Los Misterios de Osiris e Isis).
  • la filosofía griega
  • varios aspectos del Hinduismo


Por qué no hay ningún registro de Jesús Cristo
No es posible encontrar ningún legítimo escrito religioso o escrituras históricas compiladas entre el principio del primer siglo y bien entrado el cuarto siglo, de ninguna referencia a Jesús Cristo y los espectaculares eventos que dice la Iglesia que acompañaron su vida.

Esta confirmación viene de Frédéric Farrar (1831-1903) del colegio Trinity, de la Universidad de Cambridge:
"Es asombroso que la historia ni siquiera haya embalsamado para nosotros un dicho cierto o definido, o alguna circunstancia en la vida del Salvador de la humanidad... no hay ninguna declaración en toda la historia que diga que alguien vio a Jesús o habló con él. Nada en la historia es más asombroso que el silencio de los escritores contemporáneos acerca de los eventos relatados en los cuatro Evangelios".
(La Vida de Cristo, Frédéric W. Farrar, Cassell, Londres, 1874)
Esta situación surge de un conflicto entre la historia y las narrativas del Nuevo Testamento. El Dr. Tischendorf hizo este comentario:
"Debemos admitir francamente que no tenemos ninguna fuente de información respecto a la vida de Jesús Cristo más que las escrituras eclesiásticas ensambladas durante el siglo IV".
(Códice Sinaítico, Dr. Constantin von Tischendorf, Biblioteca británica, Londres)
Hay una explicación para esos centenares de años de silencio:
La estructura de la Cristiandad no empezó hasta después del primer trimestre del siglo cuatro, y por eso, el Papa Leo X (d. 1521) llamó a Cristo una "fábula"
(Cardenal Bembo : Sus Cartas..., op. cit.).

miércoles, 8 de agosto de 2012

Conversación sobre Cristianismo, Avodá Zará y Antimisionerismo

Conversación sobre Cristianismo, Avodá Zará y Antimisionerismo


Recibí un mensaje de un misionero, no diré su nombre porque lo que importan son los argumentos, no la persona que los diga. Esta persona escribió varias cosas y comentaré. Voy a dividir por temas y en cada uno pondré el diálogo:


1. AVODÁ ZARÁ, ¿MEDIACIÓN O NO?

El misionero escribió:
El rambam no dice que tener un mediador es Abodá Zará. El Rambam dice claramente (Aboda Zara Perek Bet Halajá Alef) que la idolatria es el acto de adorar o servir a una de las creaciones. Tu te confundes con el principio de Hiljot Aboda Zara, donde explica porque el mundo llego a caer en la idolatria.

Le respondí:

El Rambam SÍ dice que tener un mediador es avodá zará, como él mismo lo escribe en More Nebujim 1:36
"Avodá zará se basa en la idea de que determinado ente sirve como agente mediador entre D-s y sus criaturas."


Él replicó:
Solo puedo responder que eres un am haarets. Traes more nebujim para un tema halajico, el rambam NO dice que esa es la idolatria sino que es la base que desencadena la idolatria ( ver porfavor en mishne tora)

Mi respuesta:
¿Qué tiene de malo citar Moré Nebujim? ¿No estamos hablando de lo que el Rambam considera como base y esencia de la avodá zará?
La esencia misma de la avodá zará es la contraposición al pasuk (Shemot 20:2) que dice: "No existirá para tí otros poderosos ante Mí." (לֹא-יִהְיֶה לְךָ אֱלֹהִים אֲחֵרִים, עַל-פָּנָי)
Implica que no se puede creer que existe un agente mediador entre D-s y la humanidad.

Hay cristianismo trinitario y hay cristianismo arriano, con frecuencia los adherentes a este último tipo de cristología argumentan no ser idólatras por no creer que Yeshu sea un dios, pero es errado. No será una idolatría tan obvia como la de los trinitarios, pero es una avodá zará de facto porque todos los cristianos sostienen como dogma que "hay un sólo D-s y un sólo mediador entre D-s y los hombres, Yeshu el hombre." (Pablo, en 1 Timoteo 2,5).

Tú te niegas verlo, pero dices que el ignorante soy yo. Por más que pelees no puedes cambiar el hecho raíz de tu carta: has descubierto que halájicamente lo que crees es avodá zará, pero te resistes a aceptar esta realidad.



2. EL CRISTIANISMO, ¿ES IDOLATRÍA O NO?

El misionero escribió:
Tu extremismo solo causa que burles la seriedad de los sabios de Israel que dijeron que el cristianismo no es idolatria: Tosfot (Sanhedrin 63b) el mismo Shuljan Aruj (Siman 148) y ver alli el Shaj y el Darkei Moshe. El Maharal en Ber Hagola y muchisimos otros.

Le respondí:
Lamento mucho que te parezca extremista mi posición, pero si algo es intolerable para el judaísmo es la avodá zará. Te recomiendo que leas un artículo de Tzvi Freeman que responde a esa pregunta: "¿por qué el judaísmo es tan intolerante con la idolatría?"

Ahora voy a exponer una por una las citas que propones:

Tosafot sobre Sanhedrin 63B: se habla de si es posible aceptar que un gentil cuando pronuncie un voto en materia monetaria, mencione en él nombres de sus personajes sagrados JUNTO al Nombre de D-s (cosa prohibida para nosotros). Y se llega a la conclusión de que la mayoría de los gentiles no mencionan personas sagradas (sus fallecidos, por ejemplo) junto al nombre divino para hacerlos ver como dioses sino sólo para afianzar la firmeza personal de su voto y que por lo tanto, no se considera que si el judío acepta tal promesa esté motivando o alentando un acto de avodá zará.

¿Podrías decirme por favor las citas exactas del Shuljan Aruj y de los otros libros? Los mencionas, pero no das una cita exacta. Lo agradecería.

Él replicó:
El tosfot dice que shituf es permitido para los benei noaj, y shituf es poner alguien junto a Dios sin substituirlo. De ahi que muchos posquim digan que el cristianimo no es idolatria... Shuljan aruj iore dea 148 (ver shaj)

Mi respuesta:

Shituf (שיתוף‎) significa adjuntar, poner una cosa al lado de otra. Este término nace en los comentaristas medievales (tosafot) que explican sobre lo que dice el Talmud en masejet Sanhedrin daf 63 amud Bet. Como te había comentado, se refiere a la permisibilidad de tomar el juramento de un goy cuando éste en la formulación de su voto adjunta (shituf) los nombres de sus santos o venerables junto el Nombre Divino y la discusión nace porque se debate: ¿es permitido tomar de un gentil un voto así y en tal caso no se vería como si el judío consintiera una avodá zará?. Te explico el contexto: en la antigüedad los préstamos se garantizaban mediante un juramento o voto. Cuando el gentil iba a donde el judío a pedirle dinero prestado se protocolizaba la obligación del prestatario para con el prestador con la aceptación que hacía éste último de la garantía de pago (el juramento). En la edad media, los judíos se preguntaron: ¿si yo acepto un voto de un gentil en el cual él menciona sus santos junto con el Nombre Divino, no sería ésto como si yo estuviera patrocinando un acto de avodá zará? Los comentaristas de la época (los tosafot) respondieron: No, no es patrocinio de avodá zará porque con frecuencia los gentiles mencionan santos en sus votos sólo para imprimirle un carácter más personal a su juramento, pero la obligatoriedad como tal la ponen en base al Nombre Divino. Por eso no es prohibido que ellos lo hagan, sin embargo, para nosotros sí es prohibido porque debemos jurar unicamente por HaShem sin mencionar nada ni nadie más (Devarim 6:13). Éso es shituf (combinación) y ahí radica su efecto.

Otra forma de shituf, según algunos, es el llamado henoteísmo que es cuando la persona tiene el concepto que hay varios seres celestes cuasi divinos, pero no le rinde culto a ellos sino que reconocen que por encima de ellos hay una Divinidad Superior, un D-s propiamente dicho y es a él a quien reza. Algunos dicen que ésto también es permisible.
Pero debe quedar claro que la mayoría de los sabios se oponen a éstas opiniones y dicen que ya la mayoría de la humanidad conoce que existe un solo y único D-s y que por tanto no hay forma posible de que la persona trate de devolverse a una pre-conciencia del monoteísmo que raye con politeísmo. Todas las autoridades establecen que si el gentil rinde culto a ese santo, éso es avodá zará. Y si lo usa como AGENTE MEDIADOR éso también es avodá zará.

Comento la otra cita: Shuljan Aruj, Ioré Deá 148. Allí no indica nada sobre que la cristiandad no sea idolatría como comentas. Esta sección de Ioré deá trata sobre la prohibición de tener negocios con los gentiles en los días próximos a sus festividades ya que surgió la duda: ¿si yo hago un negocio con un gentil cerca de ésas fechas sagradas, éste podría luego agradecer a sus dioses y de ésta forma yo como judío estaría siendo cómplice y motivador de una postrera avodá zará? Maran en el Shuljan Aruj dice: mejor abstente en este caso de hacer negocio en esos días. Los comentaristas dicen que si uno no sabe ni está al tanto de las festividades de ellos, entonces no hay que molestarse al respecto y se puede negociar. Pero volvamos a nuestro punto: en ninguna parte del texto dice que la cristiandad como tal o la avodá zará sean aceptables para el gentil conciente.

Hay dos citas del Rambam que la censura cristiana en europa no permitió que quedaran condensadas en las ediciones finales de sus libros, pero fueron preservadas en lugares donde no operó la censura; éstas son:

"Los cristianos son idólatras y el domingo es su día sagrado" (Mishneh Torah, Avodá Kojabim 9:4).

"Sabe pues que esta nación cristiana, que predica una reivindicación mesiánica en todas sus varias sectas, todos ellos son idólatras. Todas sus varias festividades también están prohibidas para nosotros. Y todas las restricciones de la Torá respecto a los idólatras les aplican a ellos..." (comentario a la Mishnah, Avoda Zará 1.3).


3. EL COMPORTAMIENTO RESPECTO A LOS OTROS Y EL OPONERSE ACTIVAMENTE A LOS MISIONEROS

El misionero escribió:
No hay que comportarse asi y eso también fue dicho por los sabios de Israel. Ver porfavor Shut Zera Emet y el Shut Dibrei Jayim quienes dicen que debemos comportarnos con shalom con los goyim y rezar por su bien estar y cosas que ni siquiera quiero decir porque son demasiado y no estoy deacurdo con ellas. El Rav Kook en una de sus cartas que vi titulada como "Am Maskil cmo hayapanim" ordena claramente no atacar otras religiones para ensalzar la tora. y dice que con un camino así nunca la luz de la Tora saldra a las naciones.

Le respondí:
El caso del antimisionerismo no es un ataque al cristianismo, es una defensa contra los misioneros. Y tenemos todo nuestro derecho. Si no le gusta, no me lea, por algo publico cosas en mi propio muro y jamás he ido al suyo o a un grupo cristiano poniendo propaganda (como lo hacen ustedes con nuestros grupos judíos llenándolos de spam idólatra). Ya no estamos en la edad media donde ustedes decían lo que les placía sobre nuestros libros, donde podían predicarnos y nosotros nos teníamos que quedar en silencio con la cabeza baja... ya no, ya podemos responder y desmentir, podemos debatir y preguntar; y tenemos nuestros espacios para ello.
Sepa que hay cristianos educados, personas comunes y no fanáticas con quienes mantengo una relación de tolerancia y amistad. Con ellos, las mejores relaciones de tolerancia humana y respeto mutuo pese a las irreconciliables diferencias y que del Cielo se les envíe sólo bondad y paz en sus vidas.
Repito: no es un ataque al cristianismo, es una defensa contra los misioneros. No pretende mal-citarme nuestros libros judíos para reinventar la censura medieval sobre mí y mi libertad de expresión.
Y ya que cita al Rav Kuk, ¿quiere que le comente qué dijo él sobre el cristianismo? en su libro Orot (página 34) dice: "cristianismo es avodá zará disfrazada de Tanaj."
Lea también este escrito de un discipulo de Rav Kuk y actual sucesor: http://derej-hashem.blogspot.com/2010/07/el-enemigo-cristiano.html


Él replicó:
El rav kook ( no el escribe pero bueno) habla a judios. A judios se les puede decir lo que quieras pero a la hora de ser luz a las naciones, "solo elevar la Tora". El rav aviner no es ni de lejos el sucesor de Rav Kook que no tuvo sucesor. Rav kook solo hubo uno y no habra otro como el.

Mi respuesta:
Ah, ya veo, primero pretendes citar algo de Rav Kuk y cuando te respondo con una cita de él dices que "él habla a los judíos y a los judíos se les puede decir lo que quieras". Muy selectivo y caprichoso me pareces.
Y no me refería al Rav Aviner como un sucesor nombrado sino como uno de facto. Rav Aviner fue el mejor discípulo del hijo de Rav Kuk, Rav Tzvi Iehudá HaCohen, y es quien lidera la Yeshiva Ateret Ierushalaim, el centro del pensamiento religioso sionista que es el que "lleva la antorcha" de la ideología y el legado de Rav Kuk.


4. ANTIMISIONERISMO

El misionero escribió:
Querido amigo, lo que haces con celo es patetico y que tu ignorancia solo hace que enfrentar lo que los sabios de Israel dijeron. Ademas con tu totalidaridad les tomas por idiotas. Yo se que eres un excristiano rencoroso. Pero si quieres hacer tu tikun en el mundo, no te quedes peleando en foros como un barriobajero, vete a una yeshiva o algo parecido. El antimisionerismo agresivo es una verguenza. Suerte que no tienes titulos como More o Rabbí, (Como ribco y otros) porque entonces el jilul HaShem es mucho mayor. Tomate un Aire y piensa en un nuevo camino para tu vida.

Le respondí:

Al finalizar su escrito menciona algo: "sé que eres excristiano rencoroso". Me llama la atención esta oración porque es la misma que todos los misioneros dicen contra aquellos que en cualquier parte les debaten o contradicen. Y se lo dicen a todos: a conversos, a judíos hijos de madre judía, a noájidas...
Algo extraño ocurre ahí, pienso que puede dibujarse el panorama: el cristianismo se está derrumbando y quienes salieron de él se han convertido para quienes siguen adentro en la personificación de la maldad, la traición y la blasfemia (los "judas", dirían algunos) y que por tanto hay un terrible miedo entre círculos misioneros a ver que sus anteriores fieles los desmientan y revelen todas las mentiras que hay allí. Y tanto miedo es, que ante cualquier voz contraria (sea de noájidas, de judíos por conversión o de judíos hijos de madres judías) les sale automático el mismo grito lleno de rabiosa frustración

Continúo leyendo tu mensaje, dices: "vete a una yeshiva o algo parecido". Gracias por el ofrecimiento, pero yo decido cómo emplear mi tiempo libre y si le dedico algunas horas a desmentir propaganda misionera y dar respuestas contundentes antimisioneras, es asunto mío. Ya cuando en la edad media éramos un estorbo nos sacaban de sus países cristianos, ahora si me consideras estorbo en el siglo XXI, aprenderé de ese pasado y no me dejaré expulsar de ningún espacio (físico o cibernético) o mucho menos renunciaré a mi libertad de expresión.

Terminas diciendo que: "Suerte que no tienes titulos como More o Rabbí, (Como ribco y otros) porque entonces el jilul HaShem es mucho mayor". Pues ni el Moré Ribco ni otros rabinos, maestros o demás gente común (como yo) que nos dedicamos un poco a contrarrestar a los misioneros hacemos un jilul HaShem... esas manipulaciones emocionales vé a hacérselas a los de tu iglesia que allí es donde ése método da resultado. Si podemos hacer que 1 (tan siquiera 1 solo) judío o noájida pueda tener las herramientas educativas para librarse de trampas misioneras, es algo fantástico porque dice en el Talmud Yerushalmi: "todo el que salva una vida, le es considerado como si salvara el mundo entero."


FINALIZACIÓN:
Así terminó el intercambio con el misionero aquel, quien prefirió eliminarme y bloquearme rápidamente antes de poderle hacer llegar las últimas respuestas de mi parte.

Las fuentes históricas que hablan sobre Jesús de Nazaret



Para Yehoshúa Zajor Tzadok (aunque sea obvio que este no es su nombre), un absoluto desconocedor de cómo se investiga la Historia.

Muchacho, para que un evento pueda ser considerado HISTÓRICO debe estar verificado en, por lo menos, TRES DOCUMENTOS INDEPENDIENTES el uno del otro.

Aparte del Nuevo Testamento, NO TENEMOS NINGÚN OTRO DOCUMENTO INDEPENDIENTE QUE HABLE DE JESÚS. Lo que tenemos, es esto:


El Testimonium Flavianum

Es falso. Los investigadores imparciales y serios están de acuerdo con eso. En primer lugar, lo sabemos porque se han recuperado CUATRO VERSIONES TOTALMENTE DIFERENTES de este párrafo. La clásica dice lo siguiente:

Apareció en este tiempo Jesús, un hombre sabio, si en verdad se le puede llamar hombre. Fue autor de hechos sorprendentes; maestro de personas que reciben la verdad con placer. Muchos, tanto judíos como griegos, le siguieron. Este era el Cristo (el Mesías). Algunos de nuestros hombres más eminentes le acusaron ante Pilato. Este lo condenó a la cruz. Sin embargo, quienes antes lo habían amado, no dejaron de quererlo. Se les apareció resucitado al tercer día, como lo habían anunciado los divinos profetas que habían predicho de él ésta y otras mil cosas maravillosas. Y hasta hoy, la tribu de los cristianos, que le debe este nombre, no ha desaparecido.

La más divergente es la conocida como “versión árabe”, del obispo Agapios de Hierápolis:

En este tiempo existió un hombre de nombre Jesús. Su conducta era buena y era considerado virtuoso. Muchos judíos y gente de otras naciones se convirtieron en discípulos suyos. Los convertidos en sus discípulos no lo abandonaron. Relataron que se les había aparecido tres días después de su crucifixión y que estaba vivo. Según esto fue quizá el mesías de quien los profetas habían contado maravillas.

Como puedes ver, son bastante diferentes. Eso, a cualquiera que sepa un poco de cómo se investiga la Historia, le dice que hay algo mal con este párrafo. Más aún: cualquiera que sepa un poco de cómo evolucionan los documentos en la Historia, sabe que en casos así, la versión más reducida y simple es la más próxima al original. Por lo tanto, DE ENTRADA, podemos decir que la versión clásica del Testimonium Flavianum -la que tú usas- ES FALSA.

Ahora bien, ¿significa que todo el párrafo puede ser falso? Muchos investigadores así lo consideran. Que todo el párrafo es un agregado de manos cristianas, y que Flavio Josefo NUNCA ESCRIBIÓ ese párrafo sobre Jesús.

La razón es simple: el párrafo dice -tanto en la versión clásica como en la de Agapios- que se creía que había aparecido vivo tres días después de su crucifixión, y que esto podría ser según lo profetizado previamente.

En la Biblia Hebrea JAMÁS SE HABLA DE ALGUIEN QUE TENGA QUE RESUCITAR AL TERCER DÍA. Esa es una idea COMPLETAMENTE CRISTIANA.

Por lo tanto, está claro que quien escribió este párrafo ESTABA EDUCADO YA EN EL CRISTIANISMO Y CON EL NUEVO TESTAMENTO. Las Escrituras Hebreas NUNCA PROFETIZARON nada semejante, y por eso ES IMPOSIBLE QUE UN JUDÍO HUBIERA ESCRITO ESO.

Tan simple: tu párrafo es falso. Algún buen cristiano se lo agregó a Flavio Josefo, y allí se consumó UN FRAUDE literario.


Tácito

Parece que no sabes distinguir entre lo que es una fuente histórica y lo que es una rudimentaria explicación. Tácito nunca asegura que Jesús haya existido. Sólo explica la creencia de los cristianos en un ejecutado en tiempos de Tiberio (¿sabías que en ese tiempo fueron ejecutados miles de judíos? Parece que no). Por eso, da risa que digas que “se aportan datos preciosísimos sobre la muerte de Cristo”. ¿Cuál “dato preciosísimo”, si SÓLO DICE QUE LO MATARON EN TIEMPOS DE TIBERIO?

La referencia de Tácito NO SIRVE como evidencia documental, porque se escribió hacia los años 116 o 117. Por eso, NO ES UNA DESCRIPCIÓN DE LA VIDA DE JESÚS, sino de las creencias de los cristianos.

Se nota, a leguas, que nunca has estudiado criterios históricos.

La cronología de Jesús: los datos inconsistentes del Nuevo Testamento

Hay una serie de datos en los evangelios que hacen IMPOSIBLE que los podamos considerar una fuente histórica fiable.

El primero tiene que ver con la posible fecha de nacimiento de Jesús. Olvidemos el Calendario Gregoriano, que ya sabemos que mantiene el error del Calendaria Juliano. Vamos con los datos fríos.

Mateo dice que Jesús nació en “tiempos del rey Herodes”, pero Lucas dice que nació en tiempos del censo ordenado por Quirino. Respecto a los dos personajes, tenemos fechas perfectamente comprobadas: Herodes murió en el año 4 AEC, y el Censo de Quirino se aplicó en el año 6 EC. Es decir, Mateo dice que Jesús nació hacia el año 5 AEC (o un poco antes), y Lucas dice que nació en el año 6 EC.

El error de Lucas va más lejos: dice que Jesús empezó su ministerio como de 30 años, pero eso nos lanzaría al año 36 EC, justo cuando Pilato fue retirado de Judea. Si el ministerio de Jesús duró UN AÑO (tal y como Mateo, Marcos y Lucas lo plantean), Jesús no hubiera podido ser juzgado por Pilato.

En cambio, Lucas dice que Juan el Bautista empezó a bautizar en el año quince del reinado de Tiberio, que empezó a gobernar en el año 14 EC. Por lo tanto, el año 15 de Tiberio es el año 29 EC. En ese momento, Jesús tendría unos 23 años de acuerdo a la fecha del propio Lucas respecto a su nacimiento.

¿Te das cuenta como es un relato totalmente inconsistente?

Hay otra diferencia terrible entre los relatos de Mateo y Lucas: la genealogía de Jesús. Mateo da una, Lucas otra. Han querido resolver esta contradicción evidente diciendo que la genealogía de Lucas es la genealogía de María, pero eso es una tontería. Jamás en el Judaísmo se citaron las genealogías de las mujeres. Peor aún: para justificar esto, dicen que aunque allí diga que Yosef era hijo de Elí, “hijo” también se puede entender como “yerno”. En ese caso, en Mateo y en Lucas nunca vamos a saber quienes son hijos y quienes son yernos, porque “hijo” también puede ser “yerno”. Es una tontería.

Pero el error realmente grave es este: Mateo recalca que entre David y Jesús hubo dos períodos de 14 generaciones cada uno, es decir, 28 generaciones. En cambio, en Lucas encontramos que entre David y Jesús hay 42 generaciones, lo que equivale a una diferencia de 14 generaciones entre las dos genealogías. A un modesto promedio de 20 años por generación, la diferencia es de 280 años. Pero Mateo habla de 28 generaciones en un lapso de casi 1000 años (David vivió hacia el año 1000 AEC), lo que equivale a un promedio de casi 35.7 años por generación. Si aplicamos ese promedio, entonces la diferencia entre ambas genealogías es de 500 años entre la genealogía de Mateo y la de Lucas.

Incompatibles. Contradictorias. Imposibles de considerar una fuente histórica confiable.

Hay un tercer error severo en los relatos sobre el nacimiento e infancia de Jesús.

Mateo da por hecho que José y María VIVEN EN BELÉN. Jamás menciona que vivieran en otro lado ni que se tuvieran que trasladar a Belén por causa de ningún censo. En cambio, dice que si se trasladaron a Nazaret fue SOLAMENTE DESPUÉS DE HABER ESTADO REFUGIADOS EN EGIPTO.

En cambio, Lucas dice que vivían en Nazaret, y que tuvieron que ir a Belén para cumplir con las obligaciones del censo promulgado por Quirino. Y que luego, simplemente, regresaron a Nazaret. JAMÁS menciona que hayan tenido que huir a Egipto, y tampoco menciona que hubiera una profecía que decía que el Mesías tenía que ser llamado nazareno.

En este punto, Lucas comete otro error patético: un censo (hoy y en la antigua Roma eran iguales) era para tener el cálculo de cuánta población habita en un territorio. De hecho, Flavio Josefo fue muy específico al aclarar que el Censo de Quirino tenía como objetivo establecer una política de impuestos, y por eso incluso hubo una rebelión armada por parte de judíos nacionalistas.

Entonces, si José y María viven en Nazaret, ¿para qué tenían que censarse en Belén? Eso no tiene sentido. Equivale a decir que en el próximo censo que haya en México, yo tendría que irme a empadronar a la provincia de Veracruz porque allí se conocieron mis papás. Pero yo no vivo en Veracruz, y al gobierno le interesa saber mi ubicación actual. Ese es el objetivo de cualquier censo.

En ningún censo romano del que se tenga conocimiento se le pidió a la población que hicieran algo tan absurdo como trasladarse al lugar de origen de la familia, para censarse allí. Se trata de un absoluto disparate por parte del relato de Lucas.

Entonces, la cruda realidad es que Mateo y Lucas CUENTAN DOS HISTORIAS COMPLETAMENTE DIFERENTES.

En Mateo, la familia vive en Belén y no se tiene que trasladar hacia ningún lado para que nazca el niño, que nace de manera normal (jamás se habla de pesebres o cosas parecidas). Ante un intento de asesinato por parte de Herodes, la familia huye a Egipto, y al regresar optan por irse a Nazaret. Con ello, se cumplen varias profecías.

En cambio, en Lucas la familia vive en Nazaret desde un principio (la anunciación de Gabriel a María ES EN NAZARET, según Lucas 1:26), y sólo van a Belén a causa de una extraña forma de cumplir con el censo de Quirino. Nadie intenta matar al niño, y la familia simplemente se regresa a Nazaret. No se menciona ninguna profecía que se cumpliera con todo este ir y venir.

Supongo que vas a recurrir al más vulgar modo de intentar resolver todas estas contradicciones: el pastiche. Tomar los elementos de un relato y revolverlos con los del otro.

Ese es el remedio MENOS SERIO que puede usarse en la investigación de documentos pretendidamente históricos. Un VERDADERO HISTORIADOR toma los relatos como están, y los analiza tal y como son. Punto. Sin revolturas, sin pastiches.

Pero, claro: es evidente que tú no sabes mucho de Historia. Simplemente, en este breve texto he mencionado un montón de detalles de los que, supongo, tú ni estás enterado.

La conclusión es simple: los evangelios son terriblemente contradictorios en sus narraciones sobre la infancia de Jesús. Por lo tanto, no se pueden usar como fuentes históricas fiables.

Por favor, la próxima vez que quieras abordar un tema HISTÓRICO, estudia.


Autor: Irving Gatell